DERECHO PENAL PARA EL AMIGO

DERECHO PENAL PARA EL AMIGO
ALBERTO POVEDA PERDOMO

Sunday, May 29, 2011

CÁRCELES Y RESOCIALIZACIÓN. Por ANIBAL CHARRY GONZÁLEZ

CÁRCELES Y RESOCIALIZACIÓN
Aníbal Charry González

DIARIO DEL HUILA Mayo 29 de 2011 (http://www.diariodelhuila.com/noticia/15318)

Bernard Hopkins es un boxeador norteamericano que a sus 46 años se convirtió en el hombre de más edad en coronarse campeón mundial de boxeo, venciendo a un contrincante al cual casi doblaba en edad. Ha sido el único que ha ganado en su categoría el título de peso mediano de todas las organizaciones mundiales de boxeo y el que más defensas ha hecho en toda la historia, siendo un ejemplo de superación y de rehabilitación social que cuenta sin perífrasis que la cárcel lo cambió convirtiéndolo en un ícono del boxeo.

Hopkins nació en la pobreza y fue pandillero y atracador desde los 13 años, como tantos que tenemos en Colombia, siendo víctima de la violencia pues su hermano fue asesinado y él mismo casi muere al ser apuñalado, pero según lo admite, la crueldad y el dolor que padeció de nada sirvieron para su rehabilitación social hasta que estuvo en la cárcel condenado a18 años por robo a mano armada e intento de homicidio cuando tenía 17 años, de donde salió por buena conducta después de purgar 5 años en 1988.

Afirmaba que cuando estaba en la cárcel tenia horario para todo y que unos guardias siempre armados imponían con rigor las condiciones de reclusión que debía cumplir sin protestar, lo cual lo hizo comprender que necesitaba de esa disciplina para cambiar su vida, por lo que al salir de la cárcel adoptó esa disciplina militar que lo llevó a rehabilitarse y a triunfar en la vida.

Hopkins es el mejor ejemplo de que sí es posible la rehabilitación después de haber estado en una cárcel, siempre que en ella se impongan las condiciones que implica estar privado de la libertad por salirse de los parámetros de la convivencia social, que nos sirve paradójicamente para ejemplificar el por qué en Colombia es imposible la resocialización de los delincuentes que van a parar a cárceles, hacinados los más en condiciones infrahumanas, convertidas en auténticas escuelas del crimen; y otros albergados en verdaderos clubes, donde incluso pueden salir a gana como en Tolemaida, no obstante estar condenados por crímenes atroces, lo mismo que los condenados por la para política y demás yerbas que delinquen en grande , que son los que imponen las condiciones de su muelle reclusión, donde continúan negociando y delinquiendo en medio de todas las comodidades y la corrupción de sus carceleros.

Así quien se va a rehabilitar, nadie. Y por eso los delincuentes siguen en su desviado oficio que es bien rentable, porque saben que el Estado no proporciona las condiciones para la resocialización como en el caso de Hopkins, que fue encarcelado cuando era menor de edad, permitiéndole reflexionar sobre su vida. En Colombia ya sabemos, donde tanto hablamos de re socializar sin hacer nada para lograrlo, ni siquiera encarcelamos a los menores delincuentes así cometan los crímenes más despreciables, y por eso mucho menos van a cambiar su vida de criminalidad, porque ni la cárcel les propicia esa reflexión que hizo el boxeador norteamericano para ser un hombre de bien. Y por eso estamos como estamos.